tengo ni idea de qué estoy haciendo, pero no puedo evitarlo. Cuando mis labios tocan los de Hardin, siento cómo él inspira súbitamente, atónito. Sus labios saben tal y como había imaginado. Percibo el leve toque a menta en su lengua cuando abre la boca y me besa. Me besa con ganas. Su lengua cálida lame la mía y noto el frío metal de su labio en la comisura de los míos. Siento que me arde todo el cuerpo; nunca había sentido algo así. Levanta las manos y recoge entre ellas mis ruborizadas mejillas antes de bajarlas hacia mis caderas. Entonces se aparta un poco y me da un leve beso en los labios.
—Tess —exhala, y vuelve a pegar rápidamente la boca contra la mía y a introducir su cálida y deliciosa lengua en ella.