En otro estudio,7 que analizó los resultados obtenidos en 25 especies animales en una prueba en la que se medía la capacidad de almacenar información arbitraria, los investigadores se dieron cuenta de que el tiempo medio de retención de información a corto plazo era de 27 segundos, muy por debajo de la memoria humana. Por ejemplo, un perro puede reconocer a un viejo amigo, pero no recuerda cuándo lo vio por última vez, aunque ese encuentro se haya producido hace dos minutos (que es el tiempo que, por lo visto, retienen la información en su memoria a corto plazo). Seguramente por eso los perros son tan efusivos cuando uno entra por la puerta, aunque se haya ausentado tan solo durante un minuto.