Las personas con sobredotación suelen tener buena memoria, gran capacidad de atención y concentración, flexibilidad cognitiva, facilidad para afrontar situaciones novedosas y adaptarse a los cambios, etc. Debido a su alta eficacia cognitiva, son capaces de establecer interconexiones entre informaciones y contextos diferentes, desarrollar nuevos conceptos y percepciones, además de, como se ha mencionado anteriormente, propuestas o soluciones innovadoras.