De hecho, parafraseando libremente a Albert Camus, ese portero del equipo universitario de la Argel colonial que aseguraba que todo lo que había aprendido sobre la moral, la vida y las obligaciones de los hombres se lo debía al fútbol, podemos afirmar que la historia reciente de nuestro mundo, que al fin y al cabo también nos habla de la moral y de la vida de la humanidad, se puede aprender precisamente repasando el papel que el fútbol y sus