Pero ¿qué método? La pregunta no es vana, porque durante el siglo XX, salvo muy pocas excepciones, la canonística mayoritaria ha sido una canonística decadente y de cortos vuelos, fiel seguidora del método de la exégesis de los textos legales, un método ya superado por la ciencia jurídica secular que en conjunto ha conocido épocas brillantes y el siglo XIX (después de la Escuela de la Exégesis a seguido del Código de Napoleón) ya había abandonado el método exegético para sustituirlo por el método sistemático. De esta decadencia sólo se salvaron unas minorías agrupadas en lo que se conoce por Escuela Italiana y Escuela de Lombardía.