derecho a una vivienda digna no solo hace referencia al derecho de toda persona de disponer de cuatro paredes y un techo, sino que también implica el acceso a un hogar y una comunidad seguras donde vivir dignamente y en paz, y poder disfrutar de una buena salud física y mental. Garantizar el derecho a una vivienda adecuada es esencial para asegurar, a su vez, el derecho a la familia, a la vida privada, a la seguridad personal, a la salud y, en definitiva, el derecho a la vida.