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Yuri Herrera

Trabajos del reino

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    silviaa98цитує2 місяці тому
    A los muertos no se les pide permiso. Al menos, no a los pinches muertos. Se hace lo que se hace. Se agarra el modo y se presume, como quien pronuncia el nombre, y no se fija en lo que les buiga a los demás. O sí: para sentir su espanto, pues, porque el susto de los otros alimenta bien, remacha que la carne de los buenos es brava y necesaria, que hace bulto y zarandea las cosas.
    silviaa98цитує2 місяці тому
    al padre, que era un hombre bueno y por lo tanto inútil, y ahora un hombre solo.
    silviaa98цитує2 місяці тому
    el otro lado el veneno que pedían?

    veneno

    Josué Osbourneцитує2 місяці тому
    Decir cuate, sueño, cántaro, tierra, percusión. Decir cualquier cosa.

    Escuchar la suma de todos los silencios.

    Nombrar la holgura que promete.

    Y luego callar
    Josué Osbourneцитує2 місяці тому
    Eso es, pensó el Artista, eso somos. Un aparato del que nadie se acuerda, sin propósito. Quizá Dios había puesto la aguja, pero luego había ido a curarse la cruda. El Artista ya estaba consciente de que no había nadie sobre el cielo o bajo el suelo para protegerlo, que cada quien para su santo; pero ahora, en la Corte, se le aclaraba que uno podía gozarse antes de que el diamante se hiciera polvo. No esperar nomás.
    Josué Osbourneцитує2 місяці тому
    Nunca reparó en esa cosa absurda, el calendario, porque los días se parecían todos: rondar entre las mesas, ofrecer canciones, extender la mano, llenarse los bolsillos de monedas. Las fechas ganaban nombre cuando sucedía que alguien se apiadaba de sí o de los otros y sacaba su pistola y acortaba la espera. O al descubrir Lobo los pelos y los tamaños que se le instalaban caprichosamente en el cuerpo. O cuando unos dolores como tajos adentro del cráneo lo tumbaban durante horas. Finales y caprichos así eran la huella más notable para ordenar el tiempo. En eso se le iba.
    Josué Osbourneцитує2 місяці тому
    Se puso a escribir canciones de cosas que le pasaban a otros. Del amor no sabía nada pero estaba al tanto; lo mentaba en medio de dichos y saberes, le ponía notas y lo vendía. Pero era una repetición lo suyo, un espejo de la vida que le contaban. Aunque tenía la sospecha de que algo más podía hacer con las canciones, ignoraba cómo arrojarse, porque ya todo estaba dicho, y entonces qué caso. Apenas quedaba esperar, continuar, esperar. ¿A qué? Un milagro.
    b3982351074цитує7 місяців тому
    que la mano de Ella se escurriera entre las suyas y la vio marcharse.
    b3982351074цитує7 місяців тому
    El dolor le palpitaba en las sienes mas no abominó de él
    b3982351074цитує7 місяців тому
    La navaja del sol de mañana se le incrustó en los ojos apenas abandonó la cantina y el dolor le empezó a machucar la cabeza otra vez.
    b3982351074цитує7 місяців тому
    Nombrar la holgura que promete.
    Y luego callar
    b3982351074цитує7 місяців тому
    él había visto cómo se acaricia a los becerros antes de sacrificarlos.
    b3982351074цитує7 місяців тому
    cómo se le aceleraba la sangre y cómo se volvían inútiles las manos porque cada punto de piel presentía el otro torrente
    b3982351074цитує7 місяців тому
    Se amaron como quien persiste a cada instante, con la certeza de que es la única manera de estar vivo. Y con tanta lentitud: sin recelo ni ansia por el cabo al final de esta cuerda
    b3982351074цитує7 місяців тому
    había escuchado mentar un secreto que, carajo, qué ganas tenía de guardar.
    b3982351074цитує7 місяців тому
    la existencia era una cuenta de días de polvo y sol
    Rafael Ramosцитує8 місяців тому
    Lobo la acarició y la acarició como si le puliera la pena. Podía quedarse así toda la vida, aliviando su mañana
    Rafael Ramosцитує8 місяців тому
    Del muchachito que simulaba su propio secuestro para sacarle dinero a los padres, que creídos le respondían ¿Sabe qué? Este inútil ya nos tiene hartos, ¿por qué no se lo echa y le damos la mitad de lo que pide? Y él, de pura tristeza, decía que Sí, recogía el dinero, lo gastaba en pisto y luego cumplía su parte
    Rafael Ramosцитує8 місяців тому
    Un milagro, sintió, que una mujer como esa pudiera ser contemplada por horas y horas por alguien como él, aquello se nombraba milagro
    Rafael Ramosцитує8 місяців тому
    Era una flor, un algo distinto a lo que fuera que fuera él, una savia que se colmaba a sí misma. Qué cosa, las mujeres, pensó, si nomás hay que curarse para ver cómo brillan
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