«Rusia es un país de gente ávida e indolente. Comen, beben muchísimo, roncan y sueñan... Nos decimos que con un nuevo zar las cosas mejorarán, y mucho más dentro de doscientos años, pero nadie hace nada para que esa “mejora” se produzca mañana. En fin, la vida se vuelve cada vez más complicada y avanza por su cuenta quién sabe hacia dónde, y la gente se vuelve más y más tonta, se aparta cada vez más y se coloca en los márgenes de la vida.»