Tamara Kamenszain

Chicas en tiempos suspendidos

Poetisa es una palabra dulce que dejamos de lado porque nos avergonzaba y sin embargo ahora vuelve en un pañuelo que nuestras antepasadas se ataron a la garganta de sus líricas roncas.

Poetas y poetisas, chicas y abuelas se reencuentran en este libro en el que son las protagonistas de una suerte de carrera de postas sin principio ni final. El testigo pasa de mano en mano: de Delmira Agustini a Juana Bignozzi y luego a Cecilia Pavón y a Celeste Diéguez, entre tantas otras, para construir una historia revisitada que se pregunta: ¿la Storni o Alfonsina?
Pero también es una carrera de obstáculos: hay que aprender a sortear a los vates, que no son gritones ni tienen vida personal, que solo se enamoran del amor, no como las chicas que hierven chauchas y no quieren convencer a nadie con lo que escriben, o las que tienen abuelas que las buscan aunque ahora son ellas quienes las encuentran en una Plaza de Mayo que las convoca y hermana.
Con un pie suspendido en el ensayo y otro en la poesía, Tamara Kamenszain nunca pierde el equilibrio: explora ambos géneros tomando de cada uno aquello que más la interpela, y escribe un libro conmovedor, tan vital como inolvidable.
26 паперових сторінок
Дата публікації оригіналу
2021
Видавництво
Eterna Cadencia

Враження

    Nicté Toxquiділиться враженням2 місяці тому
    👍Раджу
    🔮Мудра
    🎯Корисна
    💞Романтична
    🚀Неможливо відірватися
    😄Весела
    🐼Добра

    por las mismas razones que no me gustó, lo amé con todo mi ser, está rarísimo y hermoso.

    MonDa AlbBerділиться враженням6 днів тому
    🔮Мудра
    💡Пізнавальна
    🚀Неможливо відірватися
    😄Весела

    Me gustó, sobre todo la primera mitad del libro. De pronto es algo panfletario pero pienso que tal vez esa sea la intención. Se Lee en un viaje en camión de ida y vuelta.

    Fernandoділиться враженням2 місяці тому
    👍Раджу
    🔮Мудра

    Este libro de Kamenszain se lee en un par de horas, pero se puede tardar toda una pandemia en interpretarlo. Tal vez la cita a Sabina no sea la más apropiada –no sabemos si lo consideraría un antivate como a Nicanor Parra–, pero bien vale la pena intentarlo: "Tanto la quería / Que tardé en aprender a olvidarla / Diecinueve días / Y quinientas noches".

Цитати

    Gerardo Arteagaцитуєучора
    Mejor poetas que poetisas
    acordamos entonces entre nosotras
    para asegurarnos aunque sea un lugarcito
    en los anhelados bajofondos del canon.
    Y sin embargo y sin embargo
    otra vez nos quedamos afuera:
    no sabíamos que los poetas
    gustan de volverse vates
    mientras a las chicas en lenguaje inclusivo
    la palabra vata no nos suena
    porque las mujeres no escribimos
    para convencer a nadie.
    Gerardo Arteagaцитуєучора
    Pero también es una carrera de obstáculos: hay que aprender a sortear a los vates, que no son gritones ni tienen vida personal, que solo se enamoran del amor, no como las chicas que hierven chauchas y no quieren convencer a nadie con lo que escriben, o las que tienen abuelas que las buscan aunque ahora son ellas quienes las encuentran en una Plaza de Mayo que las convoca y hermana.
    MonDa AlbBerцитує6 днів тому
    emoción?”.

    Si yo me hiciera ahora un test

    no de coronavirus sino de soledad

    seguramente me daría negativo.

    Resultado: NO ESTÁ SOLA

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